Querida mujer que eres mamá.
Esta carta te la escribe una mujer que fue madre y padre a la vez para su hija, aún teniendo a mi lado al papá.
Desde que yo quedé embarazada supe que sino hacía cambios mi hija terminaría pasando lo que yo pasé, por eso me apresuré y corrí para solucionar todo. Primero decidí solucionar el tema del dinero y eso me llevó a desconectarme casi completamente de mi energía femenina pues empecé a usar solo la razón y mi cabeza no pensaba en otra cosa que en producir y hacer dinero, mientras mi esposo hacía lo mínimo y obviamente traía lo mínimo. En cuanto a la casa y a la niña también era yo quien solucionada todo. Yo era quien resolvía todo en mi casa. Porque ese ejemplo me dieron las mujeres de mi entorno. Mi suegra, la mamá de mi esposo y mi propia madre. Mujeres con su energía femenina totalmente dañada.
Para sanar del trastorno de ansiedad tuve que ser honesta y aceptar la vida que quería y soñaba. Pude darme cuenta que a lo largo de mi vida había resultado fácil desarrollar energía masculina pues vengo de un varón, además obtuve la energía masculina de mamá desbalanceada y también me tocó proveerme y protegerme yo misma. Por eso y lo pongo entre comillas porque no fue así, me resultó más fácil PELEAR que SENTIR. Yo no podía sentir ni bajar mis niveles de ansiedad y estrés porque mi energía femenina estaba herida. Inconscientemente rechazaba ser mujer por lo mal que la habían pasado mi madre, mi abuela y mi bisabuela. Rechazaba ser mujer porque la imagen que tenía de una mujer a causa de las mujeres de mi familia eran viejas, gordas, cansadas, ignorantes, estresadas e infelices.
Sin embargo al igual que ustedes solo seguía el patrón, era como esos borreguitos que caminaban a ciegas directo al camal (lugar donde se matan borreguitos). Estaba hipnotizada. El dolor y el sufrimiento que me trajo el trastorno de ansiedad me hicieron despertar. Fue tan duro que me obligó a probar la teoría y decidir abrazar mi energía femenina.
Para esto tenía que correr el riesgo de que mi matrimonio termine pues había acostumbrado a mi marido a tener un hombre y no una mujer a su lado. Una de dos o la relación terminaba o mejoraba.
No les voy a mentir no fue nada fácil. Pero ya todo me daba igual. Quería sanar y tener paz.
No fue fácil acostumbrar a mi marido a esta nueva yo, pero como lo dije el hombre que realmente te ama y valora no te va a perder, va a luchar por ti. Y eso es innato en los varones con energía masculina ellos son cazadores.
Tener hijos es la responsabilidad más grande y con hacerte cargo de ellos lo mejor que puedas mientras que sanas ya estás cumpliendo tu parte del trato como padres de esos niños. Es decir la parte de tu pareja es proveer como padre y tuya es ser madre para cuidar a esos niños. Están empates. Todo lo demás que se tenga que hacer es negociable. Ah pero eso sí jamás le quites la responsabilidad de padre por el solo hecho de que provee pues estando separados también tendría que proveer. Y el chiste es que sea padre con todas sus letras.
Tu trabajo aparte de cuidar de ellos, es trabajar muy duro en ti para ser ejemplo de lo que quieres que tus hijos sean pues estarán más tiempo contigo y copiarán todo de ti. Sobre todo si tienes hijas mujeres.
Así que aquí te dejo algunas cosas que hice para tener paz y balance en mi hogar.
1. Dejar de ayudar a mi marido económicamente. Yo ya lo había ayudado muchísimos años y había trabajado incluso más que él, perdiéndome el regalo de ser mamá presente para mi hija.
2. Me enfoqué más en mí, en mi salud integral y crecimiento personal. Dejé que mi marido resolviera su propia vida y yo me enfocaba en resolver la mía.
3. Pasar más tiempo de calidad con mi hija. Conectar, conocerla. Sanar a mi niña interior a través de ella.
4. Bajar mucho el ritmo de trabajo. Decidí que mi hija no me volvería a ver todos los días cansada porque sino ella rechazaría también ser mujer.
5. Bailar, yoga, escribir, orar, procesar emociones, ponerse vestido, arreglarse, cuidar de si misma son algunas cosas que puedes hacer para sanar tu energía femenina.
Pero recuerda la energía femenina no es lo que haces sino sobretodo como te sientes y una mujer con energía femenina sana siempre va a priorizar su paz, va a estar relajada, feliz, conectando con todas sus emociones.
Que me trajo esto?
Que fue realmente como morir a mi antigua yo.
Abundancia en todos los sentidos, mi marido hoy es un varón de verdad con todas sus letras y pensar que yo decía que era el diablo, borracho, mamitis, flojo, machista, etc. También es un padre ejemplar para mi hija. Pero sobre todo me trajo sanidad no solo del trastorno de ansiedad sino sanidad de mi linaje femenino. Yo caí en trastorno de ansiedad para sanar a todas las mujeres de mi árbol genealógico.
Si quieres saber más de cómo sanar tu energía femenina te veo en terapia ♥️

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