miércoles, 2 de octubre de 2024

La parte no contada en mi libro TESTIMONIO DE UNA MAMÁ CON TRASTORNO DE ANSIEDAD

 

(Es la foto más parecida que encontré)


Esta parte de mi historia la omití por respeto al involucrado pero hoy que tengo su permiso, procederé a contárselos.

Sin embargo en mi libro Testimonio de una mamá con Trastorno de Ansiedad sí lo nombro y trata de la breve separación que tuve con mi esposo, uno de los 3 eventos que terminaron de rebalsar mi vaso o piscina de emociones. Pero lo que no conté fue por qué me separé de él exactamente.


Año 2018, en julio para ser exactos yo quedé embarazada por tercera vez, en la primera vez nació mi hija Gia, en la segunda vez en el 2017 el embrión se me vino a las 2 meses y en esta tercera oportunidad el bebé ya con 3 meses de gestación el corazón simplemente se le detuvo, no quisieron que nazca o no quiso nacer pensé en ese momento. 


Aquel día me resistí a la información de mi ginecólogo y junto a mi mamá y mi esposo buscamos más opiniones y todas concluyeron en que me tenían que operar de emergencia porque efectivamente el bebé estaba muerto dentro de mi. Fui a casa y estaba como en trance sólo esperando la hora para ser internada y me hicieran el primer legrado de mi vida. Aquí claro se hicieron presente el miedo, la pena, la tristeza, entre otras emociones pero las reprimí a todas.

Al día siguiente cuando me dieron de alta, recuerdo que mi mamá y mi esposo estaban afuera del cuarto esperándome, mi mamá vió que todo estaba en orden y se fue a su trabajo y yo me quedé con mi esposo obviamente, él quiso ayudarme a subir al auto cuando salimos de la clínica pero yo le retiré mi brazo bruscamente y le dije que no me tocara. Subimos al auto y minutos después estaba yo sin saber en ese momento a ciencia cierta por qué, reclamándole que me devuelva a mi bebé, le decía es tu culpa, es tu culpa, tú tienes la culpa de que mi bebé esté muerto, devuélvemelo, devuélvemelo, te odio, no quiero volver a verte más.

Después de eso sólo recuerdo que todo pasaba más lento, ya en casa empecé a tener síntomas como de depresión, mucho frío y mucha tristeza. Pero como no sabía sentir, sólo estaba ensimismada, es decir, metida en mis pensamientos.

Pasé dos meses así, hasta que mi suegra un día al visitarme, me dijo:


“Hija, arriba ese ánimo, tú eres joven. Podrás tener los hijos que quieras, la vida no se acaba, te estás deprimiendo!”


Cuando ella dijo la palabra depresión fue como si reaccionara y me dije a mi misma, no puedo deprimirme, mi hija me necesita, mi suegra tiene razón la vida continua…

Y me propuse echarle ganas, sin saber que días después cuando empezaba a levantarme de aquella experiencia recibiría un puñal en la espalda como para terminar de rematarme.

Fue un fin de semana, lo recuerdo bien. Un domingo, regresábamos mi hija, mi esposo y yo de cómo siempre visitar a mis suegros. La niña llegó durmiendo y sólo la acosté en su cama y ella durmió de corrido. Mi esposo estaba un poco mareado, porque siempre solía tomar con el pretexto de ir a visitar a sus padres, esto era que casi todos los fines de semana. Yo estaba arreglando mi cocina, había mandado a poner cajones nuevos en ella y estaba emocionada, en ese mismo año habíamos terminado de construir con mucho esfuerzo y sacrifico nuestro departamento en un piso que compramos. Arreglaba los platos en los cajones, mientras mi esposo producto del alcohol iba y venía del cuarto a la cocina como incitándome a acostarme con él. Yo sinceramente no tenía ganas y menos estando él en ese estado, sólo le daba por su lado y le decía ya voy, ve a acostarte, termino esto y voy.

Y así fue, cuando terminé fui al cuarto a ver si ya se había dormido para yo poder descansar en paz y lo siguiente fue lo más aterrador que viví en la vida.

Él efectivamente estaba dormido y al lado de su mano estaba el celular el cuál parpadeó con un mensaje. Yo no tenía la costumbre de revisarle continuamente el celular, estaba tan ocupada trabajando, enfocada en nuestras metas materiales como familia y todos mis demás roles que no tenía tiempo para esas cosas. Pero esta vez, algo me impulsó a revisar su celular, lo tomé, abrí mensajes y no había más mensajes que del trabajo y la familia. Sin embargo, nuevamente no se por qué me fui a la galería de fotos eliminadas, la abrí y encontré como última foto, una en la que él estaba siéndome infiel con una mujer, ambos acostados en la cama de un hotel desnudos, abrazados, el tipo dándole un beso en la cabeza y su brazo derecho sosteniendo la cabeza de ella, podía vérsele sin polo y ella cubierta con las sábanas pero podía vérsele los hombros descubiertos, el rostro y lo despeinada después del revolcón que tuvo con mi marido. Fue la imagen más aterradora que vi en toda mi vida. Parecía que él estaba tomando la foto con el otro brazo y fingían ambos dormir cerrando los ojos.

Cuando vi la foto quedé unos minutos en shock y luego una rabia incontrolable se apoderó de mi. Desperté a mi marido abofeteándolo en ambos cachetes con toda mi fuerza, no sentía el dolor en mis manos sólo quería lastimarlo! 

Él se levantó y yo me le avalanché como una fiera, me desconocí realmente. Empecé a morderlo, a arañarlo con las uñas que no tenía, él sólo me esquivaba o trataba de bloquearme para no lastimarlo, aún un poco mareado y dormido. Le decía muchas cosas: desgraciado, asqueroso, cochino, violador! ahora que sigue? Le pregunté: que violes a tu hija?

Ahora les daré el contexto de por qué le dije esto.

La mujer de la foto era su prima que había venido de Venezuela cerca de un año antes a este suceso y era una chica de 19 años o creo que menos. Ella no vivió ni creció con él pues vivió toda su vida en aquel país pero de tanto en tanto venía a Perú con su familia de visita. Sin embargo eso no quita que sea su prima! Esta vez ella y su marido, sí ya tenía marido, vinieron a Perú a buscar oportunidades debido a la crisis en su país. Mi esposo supuestamente se reunía con ella para enseñarle a hacer nuestro negocio. 

Bien dicen que no hay peor ciego que el que no quiere ver yo tuve muchas señales, pero estaba enfocada en trabajar, además pensaba que eran ideas locas pensar en que mi esposo y su prima tendrían algo, súmale a eso que era muy distraía.


Realmente estaba aterrada, asqueada, con mucho dolor y rabia. 

Él lo quiso negar, me dijo:


-estás loca! no soy yo el de la foto! 


Mierda!!! esto me llenó de más rabia. Me estaba queriendo hacer pasar por loca. Incluso llegó a eliminar la foto por completo. Yo nuevamente con un palo me aventé hacia él para tratar de quitarle el celular, pero fue inútil. En una de esas sentí como venía furioso encima mío y yo corría hacia el baño, algo lo hizo detenerse, y sea lo que haya sido lo agradezco porque él estaba con el alcohol aún en la sangre y yo con el diablo dentro.


Quiero aclarar que esta fue la primera vez que yo reaccionaba y me ponía en ese estado. 


Las otras dos infidelidades descubiertas de mi esposo, la primera cuando éramos novios y la segunda cuando tenía 8 meses en barriga a mi Gia mi reacción no fue tan violenta creo que unas cachetadas y luego sólo a echarme a llorar y preguntar por qué?


Cuando volví a salir del baño enfurecida para seguir atacándolo con mis manitas y brazos débiles que nunca habían lastimado a nadie, él me botó con fuerza hacia la pared, me di un golpe en la cabeza que no me logró desmayar, pero le dio a él chance de salir corriendo, de huir sin zapatos, traté de alcanzarlo hasta la esquina. Pero recordé a mi pequeña sola durmiendo en mi departamento y que había dejado la puerta abierta entonces regresé y lo dejé escapar.


Al entrar a ese departamento que había sido decorado a su gusto y por él, que estaba todo nuevo. La ira y el dolor eran cada vez más incontrolables e intolerantes. 


Al rato me di cuenta que en el empujón había dejado caer su celular. Ingresé a él busqué en contactos a su prima y le escribí estratégicamente como si fuera él, recuerdo bien lo que le puse:


Hola ¿? , soy Toño, Marleni vio nuestra foto la he tenido que borrar para que no se la quede, pero necesito que me la reenvíes otra vez para hacerle fotoshop y hacerle creer que no éramos nosotros, que se equivocó. Mándamela rápido y urgente.


Ella se demoró unos minutos pero finalmente me reenvió la foto y la guardé en mi correo y mi propio celular como evidencia. Ya no podría decir que estoy loca, tenía la prueba.


Después de recuperar la foto, llamé a mi mamá y mi hermano, cuando llegaron, aún con la duda de que todo lo haya imaginado o soñado le pregunté a mi mamá:


“Dime mamá, dime por favor: ¿es mi esposo el de la foto? Es él mamá? Dime!!!!


Mi mamá me respondió: Si hija, es él.


Me levanté di un gruñido de dolor empecé a golpear la pared diciendo: 


“Dios por qué, por qué a mi, donde estás? y me empecé a hacer daño con los golpes.


Mi hermano me tomó de los dos brazos y gritó: cálmate!!! 

Luego me abrazó y yo me eché a llorar por largo rato. Después me senté en la cama apoyada en el respaldar con mirada perdida, escuchando levemente los comentarios entre mi mamá y mi hermano, un par de horas después ellos tenían que ir a trabajar y me dejaron. 


Este es el detalle de una de las experiencias que me llevó a caer en TOC. Yo no podía aceptar lo que estaba pasando en ese momento porque dos años antes mi esposo y yo nos habíamos perdonado supuestamente por todas las inmadureces previas y habíamos decidió hacer borrón y cuenta nueva. Yo había decidió perdonarle todo y olvidar todo y eso para una mujer es tremendamente difícil. También porqué yo sólo me dedicaba a trabajar para cubrir gastos que él no podía y para darle un mejor estilo de vida a nuestra hija. Me pareció injusto y demasiado cruel este suceso y la forma en la que él me vio la cara con esta muchachita. Entre otras cosas más que pienso al respecto.


Mi terapeuta me dijo que sino hubiera reaccionado así quizá mi síntoma de TOC hubiera sido peor y más fuerte 🤭🥲


En algún momento de mi proceso con el TOC desee haber guardado la foto para poder procesarlo, pero lamentablemente lo eliminé de todas partes semanas después. De todas maneras hice el trabajo y hoy habiendo mi esposo y yo sanado y evolucionado como personas y pareja decidimos contar esta parte de nuestra historia.


Aprendí que el perdón inicia siendo honesta con uno y yo tuve que ser honesta con respecto a todo lo que sentía por mi esposo y a procesar los miedos que me mantenían al lado de él pese a su comportamiento. 

El segundo paso después de botar todas las emociones era tomar la decisión de perdonar desde el amor hacia a mi y hacia él y esto me conduciría a otra decisión si separarme o no ya que el perdón implica que ambos estemos bien ya sea juntos o separados. Yo decidí no separarme porque mi esposo reparó con mucho amor y paciencia todo lo que había roto, dejó todos los hábitos que habían arruinado nuestra relación vez tras vez y empezó a darme la vida de reina que hoy tengo 👸

Fin.

lunes, 2 de septiembre de 2024

SANA TU ENERGÍA FEMENINA


 Querida mujer que eres mamá.

Esta carta te la escribe una mujer que fue madre y padre a la vez para su hija, aún teniendo a mi lado al papá.

Desde que yo quedé embarazada supe que sino hacía cambios mi hija terminaría pasando lo que yo pasé, por eso me apresuré y corrí para solucionar todo. Primero decidí solucionar el tema del dinero y eso me llevó a desconectarme casi completamente de mi energía femenina pues empecé a usar solo la razón y mi cabeza no pensaba en otra cosa que en producir y hacer dinero, mientras mi esposo hacía lo mínimo y obviamente traía lo mínimo. En cuanto a la casa y a la niña también era yo quien solucionada todo. Yo era quien resolvía todo en mi casa. Porque ese ejemplo me dieron las mujeres de mi entorno. Mi suegra, la mamá de mi esposo y mi propia madre. Mujeres con su energía femenina totalmente dañada.

Para sanar del trastorno de ansiedad tuve que ser honesta y aceptar la vida que quería y soñaba. Pude darme cuenta que a lo largo de mi vida había resultado fácil desarrollar energía masculina pues vengo de un varón, además obtuve la energía masculina de mamá desbalanceada y también me tocó proveerme y protegerme yo misma. Por eso y lo pongo entre comillas porque no fue así, me resultó más fácil PELEAR que SENTIR. Yo no podía sentir ni bajar mis niveles de ansiedad y estrés porque mi energía femenina estaba herida. Inconscientemente rechazaba ser mujer por lo mal que la habían pasado mi madre, mi abuela y mi bisabuela. Rechazaba ser mujer porque la imagen que tenía de una mujer a causa de las mujeres de mi familia eran viejas, gordas, cansadas, ignorantes, estresadas e infelices. 

Sin embargo al igual que ustedes solo seguía el patrón, era como esos borreguitos que caminaban a ciegas directo al camal (lugar donde se matan borreguitos). Estaba hipnotizada. El dolor y el sufrimiento que me trajo el trastorno de ansiedad me hicieron despertar. Fue tan duro que me obligó a probar la teoría y decidir abrazar mi energía femenina.

Para esto tenía que correr el riesgo de que mi matrimonio termine pues había acostumbrado a mi marido a tener un hombre y no una mujer a su lado. Una de dos o la relación terminaba o mejoraba.

No les voy a mentir no fue nada fácil. Pero ya todo me daba igual. Quería sanar y tener paz.

No fue fácil acostumbrar a mi marido a esta nueva yo, pero como lo dije el hombre que realmente te ama y valora no te va a perder, va a luchar por ti. Y eso es innato en los varones con energía masculina ellos son cazadores.

Tener hijos es la responsabilidad más grande y con hacerte cargo de ellos lo mejor que puedas mientras que sanas ya estás cumpliendo tu parte del trato como padres de esos niños. Es decir la parte de tu pareja es proveer como padre y tuya es ser madre para cuidar a esos niños. Están empates. Todo lo demás que se tenga que hacer es negociable. Ah pero eso sí jamás le quites la responsabilidad de padre por el solo hecho de que provee pues estando separados también tendría que proveer. Y el chiste es que sea padre con todas sus letras.

Tu trabajo aparte de cuidar de ellos, es trabajar muy duro en ti para ser ejemplo de lo que quieres que tus hijos sean pues estarán más tiempo contigo y copiarán todo de ti. Sobre todo si tienes hijas mujeres.

Así que aquí te dejo algunas cosas que hice para tener paz y balance en mi hogar.

1. Dejar de ayudar a mi marido económicamente. Yo ya lo había ayudado muchísimos años y había trabajado incluso más que él, perdiéndome el regalo de ser mamá presente para mi hija.

2. Me enfoqué más en mí, en mi salud integral y crecimiento personal. Dejé que mi marido resolviera su propia vida y yo me enfocaba en resolver la mía.

3. Pasar más tiempo de calidad con mi hija. Conectar, conocerla. Sanar a mi niña interior a través de ella.

4. Bajar mucho el ritmo de trabajo. Decidí que mi hija no me volvería a ver todos los días cansada porque sino ella rechazaría también ser mujer.

5. Bailar, yoga, escribir, orar, procesar emociones, ponerse vestido, arreglarse, cuidar de si misma son algunas cosas que puedes hacer para sanar tu energía femenina.

Pero recuerda la energía femenina no es lo que haces sino sobretodo como te sientes y una mujer con energía femenina sana siempre va a priorizar su paz, va a estar relajada, feliz, conectando con todas sus emociones.

Que me trajo esto? 

Que fue realmente como morir a mi antigua yo.

Abundancia en todos los sentidos, mi marido hoy es un varón de verdad con todas sus letras y pensar que yo decía que era el diablo, borracho, mamitis, flojo, machista, etc. También es un padre ejemplar para mi hija. Pero sobre todo me trajo sanidad no solo del trastorno de ansiedad sino sanidad de mi linaje femenino. Yo caí en trastorno de ansiedad para sanar a todas las mujeres de mi árbol genealógico.

Si quieres saber más de cómo sanar tu energía femenina te veo en terapia ♥️

sábado, 20 de julio de 2024

CARTA PARA MI BEBÉ NO NACIDO

 


Cuando me enteré de ti me llené de distintas emociones alegría, ilusión pero también del desgraciado miedo.

Aunque no te planee, tu llegada significaba mucho para mi por eso me importó un pepino los comentarios “estás embarazada, no enferma” y traté de cuidarte con garras y colmillos.

Pero al final te fuiste, aún no descubro si la muerte es decisión de Dios o decisión nuestra porque en esta vida se nos dio libre albedrío para todo. Entonces me inclino más a pensar que decidiste por alguna razón no nacer. 

Te prometo, te juro que no será en vano.

Te ama,

Tu mamá ❤️‍🩹❤️

¿QUIÉN ERES?



Recordar quién soy, quién quiero ser y lo que quiero en esta vida fue parte importante en mi proceso de recuperación del trastorno. Esto lo logré iniciando una relación con mi niña interior y recordando cómo solía ser ella, pero también rescatando las cosas positivas que tenía como adulta.

Soy una mujer bondadosa, generosa, disciplinada, con hambre de progreso y crecimiento constante, divertida, feliz, sensible, empática, dispuesta a dar pero espero recibir de igual forma. Cariñosa, que ama intensamente y espera ser amada con la misma intensidad. Soy una mamá comprensiva, tierna, tremendamente amorosa pero también con mucho carácter. Soy arriesgada, aventurera, soy espiritual, tengo dones otorgados por Dios y en pleno descubrimiento de más dones y talentos. Soy exitosa, soy conocida y reconocida mundialmente. Me encanta el deporte, amo cuidar de mi también físicamente. Amo cuidar mi pelo, comprar ropa y maquillaje. Amo trabajar, emprender, crear y servir. No me gusta cocinar pero por amor lo puedo hacer de vez en cuando. Amo tener ordenada mi casa y ahora decorarla. Amo la organización, la limpieza, el orden. Amo la sinceridad y la honestidad, soy respetuosa, soy leal. No soy para nada perfecta he cometido y seguiré cometiendo errores. Soy fuerte, poderosa, femenina y masculina. Esta soy yo y quien me ame me tiene que amar y aceptar así y sino que pase de frente.


Esto me terminó por sacar del trastorno. Reconocer quién soy, lo que quiero y ser fiel a ello y leal a mi misma!


SUELTA LA LEALTAD A TU PAREJA, A TUS PADRES Y AL MUNDO. 

SE LEAL A TI MISMA! Lo harás dejando los hábitos del resto.

viernes, 19 de julio de 2024

CARTA A MI MENSTRUACIÓN

 



Querida menstruación la primera vez que apareciste fue a mis 12 años, no me asustaste y creo que fue porque ya había escuchado de ti. El tema es que tú y yo nunca hemos tenido una relación, he sido muy indiferente contigo, nunca me importaste, ni te sentí. En mi casa nunca había tiempo para pensarte o sentirte. Había sólo que trabajar y sobrevivir. 

Además a esa edad ya estaba aprendiendo a bloquear el dolor, las sensaciones y a rechazar mi cuerpo. Tú estabas incluida. 

Después de tu primera aparición haz sido irregular, haz venido cuando haz querido. Seguramente por todo el miedo y dolor que cargaba en mi útero. De hecho quedé embarazada porque me confié, me habían dicho que la irregularidad con la que aparecías era porque tenía ovarios poliquisticos. Miles de ellos ahí. Siempre digo que mi hija fue un milagrito de Dios. 

Cuando Gia llegó a mi vida menos podría ser consciente de ti. Para ese tiempo mi cuerpo y mi rostro se parecía más al de un hombre, era necesario para la sobrevivencia de mi hija y mía. Acumulé grasa por los trastornos hormonales y el gran miedo aplastado en mi inconsciente. Ay mi cuerpo cuantas cosas ha aguantado. Cuando quedé embarazada te fuiste por 9 meses y luego de dar a luz me encontraron heridas en el cuello uterino y el virus papiloma, por lo que tuvieron que cauterizarme muchas veces y entonces empezaste a venir sin parar, te quedabas conmigo como por 3 semanas, yo siempre sangrando, sólo una semana estaba libre de ti, los doctores dijeron que podría ser un polipo el que te provocaba. Ay doctores nunca lo resolvieron con sus medicamentos y diagnósticos. Creo que por guia divina o por no querer ni poder morirme debido a que tenia ya una bebé. Se me prendió el foco de comer y beber cosas naturales como proteína en polvo y el tocosh, y así elevar mi sistema inmunológico, el deporte también me ayudó y así poco a poco te fuiste yendo. Hasta me casé porque creía que mi historia era igual a la de aquella mujer en la biblia que sufría de hemorragia o sangrado vaginal y tocando a Jesús se sanó, entonces dije estoy pecando con la fornicación!!! Por eso tengo todo esto y entonces le dije a mi esposo nos casamos! 🤣

Luego nuevamente te anulé de mi vida, no me importaba si venías o no, si sentía un poco de dolor me lo ponía a la espalda y seguía enfocada en trabajar, en producir, en generar, en solucionar.

Me encuentro en este proceso con el trastorno de ansiedad y cada vez que estás próxima a llegar siento que la ansiedad se pone brava, el toc regresa con fuerza y me siento más sensible, vulnerable e indefensa.


Tengo que sanar mi relación contigo para que no interfieras en mi proceso de sanación y lo haré de la siguiente manera:


  1. Aprendiendo sobre mi ciclo menstrual. Las 4 fases: Fase folicular, fase ovulatoria, fase lutea y fase menstrual. Como se desempeña mi cuerpo en cada una de estas fases. Para ser comprensiva y tolerante conmigo misma.
  2. Dándome mucho amor y consintiéndome cuando te sienta venir y cuando ya estes conmigo.
  3. Trabajando toda emoción y pensamiento de rechazo, fastidio y molestia hacia ti porque eso sólo refleja mi rechazo hacia ser mujer y que tengo herida mi energía femenina.
  4. Expresando como me siento en esos días a quienes viven conmigo sin caer en plan de víctima sólo para que sepan el por qué mis cambios de humor y me respeten en este micro proceso que vivo todos los meses.
  5. Sintiendo todo lo que tenga que sentir, aprovechar esos días en los que vienes porque las otras dos semanas de mi ciclo estoy tan llena de energía, de fuerza, de vitalidad que no quiero parar! Y esto me ayuda a vivir en equilibrio.


Recuerda que tu cuerpo y tu mente TE AMAN!!! Son tus aliados para existir. Solo tienes que aprender o recordar cómo funcionan y cómo funcionarán mejor! Conócete!


Con amor,


Marleni Guivin Santos

Hipnoterapeuta & PNL

Empresaria

Escritora: “Testimonio de una mamá con trastorno de ansiedad”

Deportista

miércoles, 17 de julio de 2024

CARTA AL DIABLO (MI PADRASTRO)

 


CARTA AL DIABLO (Mi padrastro)


Pensé que podrías ser ese padre que tanta falta me hacía. Me ilusione cuando llegaste a nuestra casa, verte al lado de mamá completaba mi cuadro de ensueños. Un papá, una mamá y yo. Acaso era mucho pedir?

Incluso estuve dispuesta a olvidarme de mi verdadero padre y adoptarte a ti como mi padre nuevo, pero tú destrozaste mi alma, rompiste mi corazón en pedazos. Recuerdo cuando me cazabas dentro de la casa, me perseguías o seguramente estabas vigilante de cada paso o movimiento mío. Siempre me encontrabas aún cuando era muy escurridiza e inquieta. No me dejabas respirar, no me dejabas vivir tranquila. Recuerdo cuando tocabas mis partes en la habitación que compartías con mi mamá y yo con el corazón a mil pensando que mi pobre madre podría en cualquier momento presenciar el terrible escenario. Recuerdo que aplastabas mis pechos planos y me hacías ver en la televisión a las vedette y me decías asquerosamente que esperabas a que me crecieran así, recuerdo cuando me hacías tocarte los genitales y me besabas, el asco que sentía por tus dientes amarillos y con comida, tu mal aliento era sencillamente nauseabundo. Me perseguías en mi habitación, me esperabas cuando salía de darme una ducha, le decías a mi mamá que me enseñabas a manejar y me ponías sobre ti ambos sentados en el asiento del timón del carro, podía claramente sentir tu erección. Me pregunto escribiendo esto si realmente era posible de que nadie se diera cuenta de lo que me hacías, incluso pienso terriblemente de que mamá lo sabía o lo intuía y simplemente no lo quería ver. Pero no te escribo esto para hablarte de ella sino para expresarte todo lo que tú me hiciste sentir. Tus constantes acosos me hicieron sentir acorralada, atrapada, sin salida, me hicieron sentir indefensa, con miedo constante y una víctima. Yo te llegué a llamar papá, aún con mi edad, inocencia y esa sonrisa que te daba para no llorar una sonrisa que escondía la suplica de que pares de que dejes de hacerme esas cosas que no me gustaban, recuerdo que a veces creía que eso hacían los papás. Pero luego recuerdo que sabía que estaba mal porque tenía miedo de que mamá se enterara. No te importó nada, no tuviste consciencia, no te cansabas de actuar tus más bajos instintos. Me perturbaste la cabeza, me estimulaste sexualmente al grado de sentir que me convertiste en un mounstruo igual que tú. Y esa es la culpa que aplasté por años en mi inconsciente que he cargado por años. Tú me obligaste a huir de mi casa, tú me llevaste a la depresión y a no querer existir más, recuerdo que llegaba borracha a casa y le decía a mi hermano mayor, es que tú no entiendes lo que yo siento, tú no entiendes lo que yo he vivido, tú no sabes lo que es que te manoseen de esa manera. Y mi pobre hermano sin saber que decir ni que hacer me pedía que me acueste a dormir. No podía con tanta rabia y tanto dolor. Recuerdo que no duermo bien desde esa época. Pensar que podrías venir en la noche y meterte en mi cama o que mi mamá me obligara a dormir con ustedes dos y que en la obscuridad estés tocando mis partes me creo fobia a la obscuridad. Tengo más de 30 y no puedo dormir sola en un cuarto obscuro. 

Me hiciste sentir que había algo malo conmigo, que era mala o un ser que no merecía amor. Creí que no podría contigo, me hiciste creer que eras un enemigo invencible. Cuando me atreví a contar lo que me hacías, te hiciste el ofendido el humillado una víctima al que mis hermanos odiaban por no ser su padre. Te metiste conmigo la más pequeña porque no pudiste hacerle lo mismo a mi hermana mayor porque ella si tenía los huevos para ponerte en tu lugar. Te metiste con la más débil, indefensa, eres un maldito cobarde! 

Y luego a los meses regresaste victorioso por la puerta grande de la mano de mi madre como si nada hubiera pasado! Pero acaso regresaste arrepentido? Noooooo regresaste a seguir haciéndome lo mismo! Puerco! 


Entonces llegó mi querida amiga, mi primera amiga a quien hoy bendigo esté donde esté porque fue quién me dio permiso de defenderme y me enseñó a pelear. Me dijo Marleni eso no está bien, no te dejes, claro a pesar de que tenía mi edad, ella tenia mundo, ella tenía más calle como decían, mientras que yo era una niña que no dejaban ni asomarse a la ventana porque eso hacían las putas mirar por la ventana para ver si encontraban marido según mi abuela. Mi querida amiga me dijo cómo tenía que hacer cuando vinieras a atacarme. Entonces me atreví a peliar contigo por primera vez, pero mis 12 añitos y mi cuerpo delgado no eran suficiente para tu tamaño y peso aún cuando te mordía y trataba inútilmente de liberarme de ti, tú te reías con esos dientes amarillos y ensangrentados y esos ojos rojos enrojecidos. Entonces me di cuenta que tenía que huir, quizá por eso no llegaste a abusarme, quizá la mente no te daba para violarme siendo niña pero quizá como adolescente si lo hubieras llegado a hacer, mi cuerpo se iba convirtiendo en el de una mujer. 


Te odio claro que si te odio y con ganas siento este odio!!! destruiste mi infancia, mi adolescencia, destruiste mi sueño de tener una familia, destruiste mi sueño de tener un papá. Me llenaste de miedos y una tristeza que cargué todo el tiempo que llevo de vida. 


No supe más de ti en esos años en los que me perdí en las fiestas, en el alcohol y en la obsesión por ese muchacho del que me enamoré. Solo puedo recordar nuestro último encuentro. Encuentro en el que yo ya no era la misma, la calle me había enseñado a defenderme, a pelear. Yo ya tenia 17 años y había ganado peso mucho peso y también tamaño. Entonces te dije embravecida que si me vuelves a tocar te clavaría un cuchillo en la panza o gritaría para que todos se enteren, ya no me iba a callar más, total me había rebelado contra mi madre, contra mi familia, contra Dios, contra la vida. Me llamaban la rebelde, la loca. No callaría más, expresaría lo que estaba pasando pase lo que pase. Entonces vi como al hacer esto. Retrocedías diciéndome tranquila tranquila solo estoy bromeando. Aprendiste a respetarme demonio asqueroso. 


Y tengo que escribirte todo esto para sanarte porque debido a ti, a la única figura paterna que tuve siendo niña, te proyecto en mi esposo, al verlo a él te recuerdo a ti y por eso pienso lo peor de él pero en realidad te estoy recordando a ti!!!



Esta experiencia en mi vida es semejante a mi proceso con el trastorno de ansiedad. Qué experiencia de tu vida estás repitiendo con tu trastorno?


(No saben cuánto dolor sentí al escribir esta carta, en la segunda parte escribiré la liberación a través del perdón)

martes, 16 de julio de 2024

CONTRATO DE AMOR PROPIO

 



Prometo amarme, honrarme y apreciarme siempre, incondicionalmente. Prometo permanecer junto a mi en lo bueno y en lo malo. Prometo serme fiel y amante de todo lo que yo represento. Prometo serme comprensiva en la enfermedad y en la tristeza, acompañarme en la escasez y en la riqueza, en todo tiempo y más que dedicarme estas palabras me dedicaré estos hábitos que reflejan el amor por mi:


(Pónganle fecha al contrato y firma)



Oración

Procesamiento emocional

Meditación

Visualización

Leer

Entrenar/deporte

Tomar agua

Comer saludable

Tomas vitaminas 

Tomar sol ☀️ 

Conectar con la naturaleza o tener la naturaleza en casa

Escribir ✍️ 

Cuidar mi piel, mi cabello, mis uñas

Trabajar en lo que amo hacer 

Tener un mentor o recibir terapia por lo menos una vez al mes 


(Pueden copiarse estos hábitos o hacer los suyos)


Atentamente.

Marleni