Hace doce años tus palabras activaron en mí el miedo a no merecer amor y al abandono:
–––Estoy
confundido. No sé a quién amo. No sé si quedarme contigo o con ella.
Y desde ese
momento luché seis años desesperadamente para que te olvides de ella y logres
amarme, los otros seis años luché para que no me pierdas. Ahora estoy cansada de
forzar esta relación. De agarrar las cuerdas tan fuertes que al hacerlo lastimo
mis propias manos al grado de sangrarlas. Estoy segura que tú también haz hecho
tu parte y he visto progresos en ti, pensé que debido a ellos aún permanezco a
tu lado, pero hoy sé que enfermé de algo llamado “codependencia”. Sé que aquí
tu mente también enferma, dirá: mal agradecida, para tratar de manipularme. Y
no. No lo soy. Agradezco tu compañía todos estos años, sobre todo en la etapa
en la que enfermé. Agradezco todos los aprendizajes recolectados contigo. Pero
sobre todo agradezco el que me hayas ayudado a recordar con tu manera de ser lo
que tenía que recordar y es que “yo soy el amor”. Ahora estoy por
pasar la prueba más grande, el miedo más aterrador en mi subconsciente, que la
fobia de impulsión se queda como un chancay de a veinte al lado de esto y es “el
miedo a liberarte”. Este miedo tiene muchos miedos más dentro de él, hacen un círculo vicioso y se hacen como una bola
de nieve cada vez más grande, el miedo a no verte más como parte de mi
hogar, un miedo desgarrante que todo por lo que he luchado todos estos años se
desmorone, el miedo a sentir que no merezco ser amada, el miedo a descubrir que
yo tenía razón que nunca me amaste, el miedo a sentirme abandonada, el miedo a
sentir que no soy suficiente, el miedo a ver que nuestra hija crece sin papá en
casa, el miedo a verte en el mundo perdido en adicciones y más. Es
obvio, todos estos miedos sólo están en mi mente porque nada de eso está pasando
ahora, pero los recreo mentalmente como si fueran reales, al grado de que mis
ojos derramen lágrimas y sienta que mi corazón se quiebra. Se siente tan real…
Y es así, yo lo
estoy haciendo real porque mi subconsciente busca lo que le es familiar. Ya viví
esto cuando era pequeña y es por eso que temo tanto que se repita. Yo necesité
un padre que me cuidara, que me protegiera, que me diga lo valiosa que soy, que
me haga sentir capaz y que me diga que yo soy el amor puesto que fui hecha con amor.
Pero él me abandonó por el alcohol. No le importé, su amor no fue más grande
que ese vicio y otros. Y es por eso que me puse la tarea de no repetir esta
historia y me obstiné, me enterqué tanto en convertirme en la salvadora de
nuestro hogar. Me creí Dios, me creí la vida, me creí la persona correcta para
enseñarte lo que tenías que aprender. Creí que si mi influencia era más
poderosa tarde o temprano te convertirías en quien yo quería que fueras.
Cuantos errores
cometí. Y ahora tengo que hacerme responsable y resolverlo. Inicio perdonándome
a mi misma por crear todo esto, también perdonando a mi padre y pidiéndole
perdón por culparlo. Y te pido perdón a ti porque fuiste una proyección de mis
heridas y mis miedos. No me importó que fueras otro ser humano con cosas por
resolver tú mismo y te forcé a encajar en mi historia de amor perfecta. Con
esto entorpecí tu proceso, interferí en tu vida. Te limité porque no creía en
tu capacidad para solucionar las cosas. No quería que con tus errores nuestra
hija y yo sufriéramos. Otro miedo por enfrentar, el miedo a sufrir. Y me obsesioné
con controlarte, con poseerte para que nada de lo que tanto me había costado
edificar se destruyera y con ello provoqué que te sientas prisionero e infeliz.
Después de
reconocer mis miedos y enfrentarlos, recordé lo que es el amor,
por eso me atrevo a liberarte. Te dejo libre primero en mi mente y segundo
suelto el deseo de tener control sobre tu vida. Adelante puedes tomar el camino
que elijas, puedes tomar tus propias decisiones y buscar lo que te hace feliz.
Mereces serlo. Te libero de la jaula y con esto me libero a mí misma de ella. No
sé si lo llegues a entender, pero sino hago esto no te estaría amando. Porque el
amor es libertad.
Te amo=me amo, te
perdono=me perdono, lo siento=me siento, te agradezco=me agradezco.

No hay comentarios:
Publicar un comentario