viernes, 19 de julio de 2024

CARTA A MI MENSTRUACIÓN

 



Querida menstruación la primera vez que apareciste fue a mis 12 años, no me asustaste y creo que fue porque ya había escuchado de ti. El tema es que tú y yo nunca hemos tenido una relación, he sido muy indiferente contigo, nunca me importaste, ni te sentí. En mi casa nunca había tiempo para pensarte o sentirte. Había sólo que trabajar y sobrevivir. 

Además a esa edad ya estaba aprendiendo a bloquear el dolor, las sensaciones y a rechazar mi cuerpo. Tú estabas incluida. 

Después de tu primera aparición haz sido irregular, haz venido cuando haz querido. Seguramente por todo el miedo y dolor que cargaba en mi útero. De hecho quedé embarazada porque me confié, me habían dicho que la irregularidad con la que aparecías era porque tenía ovarios poliquisticos. Miles de ellos ahí. Siempre digo que mi hija fue un milagrito de Dios. 

Cuando Gia llegó a mi vida menos podría ser consciente de ti. Para ese tiempo mi cuerpo y mi rostro se parecía más al de un hombre, era necesario para la sobrevivencia de mi hija y mía. Acumulé grasa por los trastornos hormonales y el gran miedo aplastado en mi inconsciente. Ay mi cuerpo cuantas cosas ha aguantado. Cuando quedé embarazada te fuiste por 9 meses y luego de dar a luz me encontraron heridas en el cuello uterino y el virus papiloma, por lo que tuvieron que cauterizarme muchas veces y entonces empezaste a venir sin parar, te quedabas conmigo como por 3 semanas, yo siempre sangrando, sólo una semana estaba libre de ti, los doctores dijeron que podría ser un polipo el que te provocaba. Ay doctores nunca lo resolvieron con sus medicamentos y diagnósticos. Creo que por guia divina o por no querer ni poder morirme debido a que tenia ya una bebé. Se me prendió el foco de comer y beber cosas naturales como proteína en polvo y el tocosh, y así elevar mi sistema inmunológico, el deporte también me ayudó y así poco a poco te fuiste yendo. Hasta me casé porque creía que mi historia era igual a la de aquella mujer en la biblia que sufría de hemorragia o sangrado vaginal y tocando a Jesús se sanó, entonces dije estoy pecando con la fornicación!!! Por eso tengo todo esto y entonces le dije a mi esposo nos casamos! 🤣

Luego nuevamente te anulé de mi vida, no me importaba si venías o no, si sentía un poco de dolor me lo ponía a la espalda y seguía enfocada en trabajar, en producir, en generar, en solucionar.

Me encuentro en este proceso con el trastorno de ansiedad y cada vez que estás próxima a llegar siento que la ansiedad se pone brava, el toc regresa con fuerza y me siento más sensible, vulnerable e indefensa.


Tengo que sanar mi relación contigo para que no interfieras en mi proceso de sanación y lo haré de la siguiente manera:


  1. Aprendiendo sobre mi ciclo menstrual. Las 4 fases: Fase folicular, fase ovulatoria, fase lutea y fase menstrual. Como se desempeña mi cuerpo en cada una de estas fases. Para ser comprensiva y tolerante conmigo misma.
  2. Dándome mucho amor y consintiéndome cuando te sienta venir y cuando ya estes conmigo.
  3. Trabajando toda emoción y pensamiento de rechazo, fastidio y molestia hacia ti porque eso sólo refleja mi rechazo hacia ser mujer y que tengo herida mi energía femenina.
  4. Expresando como me siento en esos días a quienes viven conmigo sin caer en plan de víctima sólo para que sepan el por qué mis cambios de humor y me respeten en este micro proceso que vivo todos los meses.
  5. Sintiendo todo lo que tenga que sentir, aprovechar esos días en los que vienes porque las otras dos semanas de mi ciclo estoy tan llena de energía, de fuerza, de vitalidad que no quiero parar! Y esto me ayuda a vivir en equilibrio.


Recuerda que tu cuerpo y tu mente TE AMAN!!! Son tus aliados para existir. Solo tienes que aprender o recordar cómo funcionan y cómo funcionarán mejor! Conócete!


Con amor,


Marleni Guivin Santos

Hipnoterapeuta & PNL

Empresaria

Escritora: “Testimonio de una mamá con trastorno de ansiedad”

Deportista

No hay comentarios:

Publicar un comentario