Recordar quién soy, quién quiero ser y lo que quiero en esta vida fue parte importante en mi proceso de recuperación del trastorno. Esto lo logré iniciando una relación con mi niña interior y recordando cómo solía ser ella, pero también rescatando las cosas positivas que tenía como adulta.
Soy una mujer bondadosa, generosa, disciplinada, con hambre de progreso y crecimiento constante, divertida, feliz, sensible, empática, dispuesta a dar pero espero recibir de igual forma. Cariñosa, que ama intensamente y espera ser amada con la misma intensidad. Soy una mamá comprensiva, tierna, tremendamente amorosa pero también con mucho carácter. Soy arriesgada, aventurera, soy espiritual, tengo dones otorgados por Dios y en pleno descubrimiento de más dones y talentos. Soy exitosa, soy conocida y reconocida mundialmente. Me encanta el deporte, amo cuidar de mi también físicamente. Amo cuidar mi pelo, comprar ropa y maquillaje. Amo trabajar, emprender, crear y servir. No me gusta cocinar pero por amor lo puedo hacer de vez en cuando. Amo tener ordenada mi casa y ahora decorarla. Amo la organización, la limpieza, el orden. Amo la sinceridad y la honestidad, soy respetuosa, soy leal. No soy para nada perfecta he cometido y seguiré cometiendo errores. Soy fuerte, poderosa, femenina y masculina. Esta soy yo y quien me ame me tiene que amar y aceptar así y sino que pase de frente.
Esto me terminó por sacar del trastorno. Reconocer quién soy, lo que quiero y ser fiel a ello y leal a mi misma!
SUELTA LA LEALTAD A TU PAREJA, A TUS PADRES Y AL MUNDO.
SE LEAL A TI MISMA! Lo harás dejando los hábitos del resto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario